Thirty First Sunday in Ordinary Time

SABBATH GUIDE

 Thirty-first Sunday in Ordinary Time 

First Reading-Wis 11:22-12:2 | Responsorial Psalm - Ps 145  | Second Reading - 2 Thes 1:11-2:2  | Gospel -Lk 19:1-10

https://bible.usccb.org/bible/readings/103022.cfm

But Zacchaeus stood there and said to the Lord, "Behold, half of my possessions, Lord, I shall give to the poor, and if I have extorted anything from anyone I shall repay it four times over." (Lk 19:8)

In the journey of discipleship, we often speak of conversion and repentance, but in the Gospel, we see modeled for us another essential aspect of our walk with Jesus - reparation. Zacchaeus - at first merely curious about Jesus - is cut to the heart when he meets Him face to face. Joyfully receiving our Lord, Zacchaeus promises to make up for the various ways he used his position to steal from others as a tax collector. He was instantly transformed into a Christian steward.

When we sin, we need to confess and receive forgiveness, but we also ought to endeavor to make it right in whatever way possible. Even small children recognize this: when the boy accidentally hits the baseball through the window, he apologizes, saying, “I will pay for it!” As adults, we sometimes forget how important this is. If we have stolen, we need to compensate for it. If we have hurt someone, we need to try to reconcile. Sometimes it is hard to find an action that corresponds to the sin, but we can always offer any fasting, sacrifice, or suffering to the Lord, asking Him in His goodness to use it for grace in the situation. 

Venerable Fulton Sheen says, “Because the past is with him in the form of remorse or guilt, because the future is with him in his anxiety, it follows that the only way a man can escape either burden is by reparation - the making up for the wrong done in the past - and by a firm resolution to avoid such sin in the future." (Go to Heaven p.135). As the walls in Jericho came down, so in this encounter with Jesus, the walls in Zacchaeus' heart came down; he repents, showing the fruit of his conversion by trying to put right what he had done wrong and going forward to serve those in need. Let us also follow our repentance with reparation.

  1. Is reparation an idea with which you are familiar? What are your feelings about it?

  2. Have you ever been in a situation where someone apologized to you but, for some reason, it did not seem sincere? 

  3. What is a sin you struggle with in your life? Is there a concrete action you can do to make reparation to counter it? Maybe through serving those in need (time, talent, treasure)?


GUÍA DOMINICAL

Vigésimo Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario

Primera Lectura- Sab 11, 22–12, 2 | Salmo Responsorial - Salmo 144, 1-2.8-9. 10-11. 13cd-14 | Segunda Lectura - 2 Tes 1, 11–2, 2 | Evangelio - Lc 19, 1-10

Zaqueo, poniéndose de pie, dijo a Jesús: "Mira, Señor, voy a dar a los pobres la mitad de mis bienes, y si he defraudado a alguien, le restituiré cuatro veces más" (Lc 19,8)

En el camino del discipulado, solemos hablar sobre la conversión y el arrepentimiento, pero en el Evangelio se nos muestra otro aspecto esencial de nuestro camino con Jesús: la reparación. Zaqueo, que al principio sólo sentía curiosidad por conocer a Jesús, se ve conmovido cuando se encuentra con Él cara a cara. Al recibir al Señor con alegría, Zaqueo promete reparar el daño que hizo al utilizar su posición de recaudador de impuestos para robar a los demás.

Cuando pecamos, tenemos que confesarnos y recibir el perdón, pero también debemos esforzarnos por reparar el daño de cualquier manera posible. Incluso los niños pequeños lo reconocen: cuando el niño accidentalmente rompe la ventana jugando fútbol, se disculpa diciendo: " ¡Yo la pagaré!". Como adultos, a veces olvidamos lo importante que es esto. Si hemos robado, tenemos que compensarlo. Si hemos herido a alguien, tenemos que intentar reconciliarnos. A veces es difícil encontrar una acción que corresponda al pecado, pero siempre podemos ofrecer cualquier ayuno, sacrificio o sufrimiento al Señor, pidiéndole que en su bondad lo utilice para obtener gracia en esa situación. 

El Venerable Fulton Sheen dice: "Puesto que el pasado le acompaña en forma de remordimiento o de culpa, y puesto que el futuro le acompaña en forma de ansiedad, se deduce que el único modo en que un hombre puede escapar de cualquiera de estas cargas es mediante la reparación -el reparo del daño hecho en el pasado- y mediante una resolución firme de evitar ese pecado en el futuro". (Go to Heaven p.135). Así como los muros de Jericó se derrumbaron, en este encuentro con Jesús se derrumbaron los muros del corazón de Zaqueo, que se arrepiente, mostrando el fruto de su conversión al tratar de reparar lo que había hecho mal. Que nuestro arrepentimiento también nos lleve a la reparación.

  1. ¿Te resulta familiar la idea de la reparación? ¿Cuáles son tus sentimientos al respecto?

  2. ¿Alguna vez has estado en una situación en la que alguien te haya pedido perdón pero, por alguna razón, no te haya parecido sincero? 

  3. ¿Cuál es un pecado con el que luchas en tu vida? ¿Existe alguna acción concreta que puedas hacer para reparar ese pecado?

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